Cargados con garrafones, cubetas, y botellas vacías, venezolanos se acercan a las fuentes y ríos que les quedan más cerca en busca de un poco de agua para sus familias. El apagón que se dio en todo el país, afectó también los sistemas de distribución de agua potable.

El apagón provocado por una falla en la termoeléctrica “El Guri”, la más importante del país, ha dejado a la mayor parte de Venezuela sin electricidad.

El suministro de agua potable también se vio afectado, lo que obligó a miles de venezolanos a buscar agua en arroyos y ríos, incluso algunos de estos contaminados.

Vecinos bajan hasta la autopista Francisco Fajardo, para conseguir un poco de agua en el río Guaire, a pesar de lo contaminada que se encuentra.

El río Guaire, es un depósito de los desagües de Caracas; es una cloaca al aire libre que el gobierno venezolano prometió sanear desde hace años, pero sigue en las mismas condiciones.

A pesar del riesgo que implica para su salud o su seguridad, algunas madres desesperadas incluso mandan a sus hijos de hasta 5 años con botellas, para conseguir un poco de aguas a sus familias, burlando a los cuerpos de seguridad que vigilan la zona.

Este miércoles, regresó el suministro de agua, pero los residentes descubrieron que no podían beber lo que salía de sus grifos.

Según testigos, informan que el agua está contaminada de petróleo, y que no tienen otro recurso para consumir este líquido.

Nicolás Maduro, le pidió a la gente que se prepare para lo peor del apagón y previó que la escasez de agua continuará.

Ante la falta del vital líquido en varios municipios del país, el chavista anunció que iniciará un plan denominado “el tanque azul”, para “dotar a todos los hogares del país de un tanque azul grande, cómodo, de reserva de agua permanente”.

Esta situación nos hace valorar nuestros recursos naturales, y nos hace reflexionar sobre la verdadera importancia que tiene el agua; Debido a esto, es sumamente importante tratar el agua, y desde nuestras casas también, contribuir en el cuidado de este valioso recurso, empezando por no verter aceites, y otros residuos en el lavabo, en vez de en la basura orgánica.